Empieza por aquí
Tu voz sale de tus ejemplos. Antes de usar la skill, elige tres mensajes que sí mandarías con tu nombre: uno para explicar, otro para vender y otro para responder una duda. Quita nombres de clientes, teléfonos y datos privados. No necesitas un documento de marca de veinte páginas.
Esta versión pública conserva el criterio de edición: mensajes concretos, lenguaje de todos los días y una acción clara. No promete engañar detectores ni ocultar quién participó en la creación del texto.
Un mensaje completo para empezar
Con la skill instalada, este mensaje le da todo lo que necesita:
Quiero que edites un texto usando mi voz.
Mi lector: [quién es y qué necesita].
Dónde saldrá: [WhatsApp, Instagram, correo o página].
Qué quiero que haga después: [una acción].
Tres ejemplos reales de mi voz:
1. [ejemplo]
2. [ejemplo]
3. [ejemplo]
Texto a editar:
[pegar texto]
Conserva hechos, cifras verificadas y condiciones de la oferta.
Entrega una versión lista para usar. Después enumera hasta tres
cambios relevantes y las afirmaciones que necesitan verificación.
Prueba con un mensaje real
Texto inicial: “En el dinámico mundo empresarial de hoy, potenciar tus estrategias es esencial para desbloquear nuevas oportunidades”.
Una versión útil: “Si tus clientes te preguntan lo mismo todos los días, guarda tus cinco respuestas más usadas. Empieza por horarios, precios y cómo comprar”.
El segundo texto describe una tarea. Todavía debes comprobar que corresponda a tu negocio y que el tono suene a ti.
Antes de mandarlo
Léelo en voz alta. Cambia cualquier palabra que tú no dirías. Confirma que se entiende qué ofreces, para quién sirve y cómo dar el siguiente paso. Si el texto incluye un dato sin fuente, elimínalo o consigue la evidencia. Que algo suene humano no significa que sea cierto.

